• Elisa Valenzuela

Guía para cumplir tus propósitos



Cada año sucede lo mismo, pensamos en todo lo que nos faltó por hacer , lo que no tenemos y lo que quisiéramos lograr en el año nuevo. Hacemos una lista larga de propósitos, que tal vez seguimos por una o dos semanas y luego nos olvidamos, guardamos la lista en un cajón y solamente nos acordamos de ella cuando algo nos recuerda nuestra carencias, la culpa se apodera de nosotros y la famosa lista se vuelve un recordatorio constante de lo que no eres o lo que no tienes. ¿Te ha pasado? ¡a mi sí!

Este es el tercer año que me propongo no caer en esa trampa y quiero compartir con ustedes algunas de las estrategias que me han funcionado y otras que voy a implementar para continuar en el camino de la autorrealización.


1. Primero que nada, debes saber que nunca es un mal momento para comenzar a hacer cambios en tu vida, no es necesario esperar al lunes, al nuevo mes, a que comience el año. Lo que sucede cuando esperamos fechas o momentos específicos, es que aplazamos el momento o si logramos emprender lo que nos proponemos y por algún motivo lo dejamos, hay que esperar a que se vuelva a dar el tiempo indicado y entonces caemos en un ciclo de procrastinación interminable.

Si sientes el impulso de comenzar algo o cambiar un hábito ¡empieza YA! , no hay otro momento más que el ahora.

2. Antes de poner en marcha tus planes dedícate a poner especial cuidado a la hora de hacer tu lista de propósitos, revísalos una y otra vez y analiza:

¿Qué propósitos han surgido a raíz de un "debo" o "tengo que"?

¿Cuáles son producto de expectativas ajenas a ti o que surgen a partir de convencionalismos o ideas de lo que “se supone que tendrías que hacer”?

¿Cuáles están en tu lista para darle gusto a alguien o cumplir con dar cierta imagen a los demás?

¿Cuáles han surgido de una verdadera necesidad de cambio en tu vida?

¿Qué propósitos te has planteado espontáneamente y desde tu corazón?

Si te haces estas preguntas, verás cómo la lista se reduce… Es importante que elimines todos aquellos propósitos que te parezca que no responden a un verdadero impulso de bienestar. Conserva aquellos que sientes como un llamado o búsqueda de tu alma.

3. Una vez que los tengas, pregúntate en cada uno ¿Para qué? , fíjate bien dije ¿PARA QUÉ? No ¿por qué?, las razones sobran, los para qués nos llevan a la acción. ¿Para qué quiero lograr esto en mi vida?, ¿Qué emociones experimentaré cuando tenga manifestado eso que quiero tener o lograr?, ¿Qué cambios generará en mí?

4. ¿Este cambio que quieres lograr va a traerte bienestar a ti y a las personas que te rodean? Analiza las posibles consecuencias (positivas y negativas) que implicará incorporar este nuevo elemento a tu realidad, tantea cuáles son más evidentes y una vez hecho esto calcula si estás dispuesto y preparado para dar la bienvenida a ese cambio o nueva situación. Si observas obstáculos es de vital importancia que pienses con qué herramientas cuentas para sortearlos o qué estrategia puedes seguir en caso de que se presenten. Incluso si es que te parece que realmente vale la pena emprender esa nueva acción justo ahora o necesitas lograr otras cosas antes.

Este punto es muy importante, porque puede suceder que al no prever consecuencias o aventarte a hacer algo sin medir los obstáculos, termines frustrado, agotado y esto te desmotive. Más vale ponerse metas pequeñas pero alcanzables, paso a pasito…

5. Enfócate en lo que ya tienes. Sí, en lugar de pensar en lo que te hace falta, pon tu mente en las cosas que ya tienes: aptitudes, cualidades, recursos materiales, personas, etc… La gratitud abre muchas puertas, pero además, el poder observar las herramientas con las que cuentas es clave, ya que son esos los instrumentos que utilizarás para lograr tus nuevas metas. Por ejemplo: fuerza de voluntad, apoyo de tu familia, dinero, paciencia, creatividad, amigos que te motiven, etc…

6. Concéntrate en la intención y las emociones: visualiza lo que quieres lograr, como si ya estuviera hecho, ahora observa las emociones que experimentas. Eso es tu verdadero propósito, las acciones simplemente te llevarán a sentir eso que tanto anhelas (paz interior, amor, seguridad, confianza, libertad, etc). Puedes hacer un “visión board” en donde plasmes de manera visual con fotos o imágenes lo que quieres conseguir.

7. Una vez que has hecho este proceso de análisis y visualización, seguramente te quedarán menos propósitos, eso está bien, es mejor calidad que cantidad. En ocasiones cuando nos planteamos demasiadas metas, es más complicado cumplirlas. Quien a muchos amo sirve, con uno queda mal. Elige las que sean prioritarias para ti.

8. Comienza por las metas que son posibles de cumplir a partir de tu realidad actual y de los recursos con los que cuentas. Si tu meta es correr el maratón, pero nunca has corrido, entonces será necesario plantearte una meta a mediano y corto plazo antes. Por ejemplo:

-Meta a largo plazo: correr un maratón

- Meta a mediano plazo: correr medio maratón

-Meta a acorto plazo: Correr de cinco a diez kilómetros

Si te pones como meta correr un maratón sin desglosar los pasos que te llevarán a cumplirlo, comenzarás a practicar y al no poder lograrlo o sentirte cansado te desmotivarás y abandonarás tu objetivo. En cambio si te propones correr cinco kilómetros como primera meta, puedes comenzar a tu ritmo y lo conseguirás en relativamente poco tiempo, ese será el primer escalón que te lleve a recorrer la escalera completa… Lo que me lleva al siguiente punto:

9. Ponte metas que puedas cumplir. Esto no significa que haya cosas que están completamente fuera de tu alcance, casi todo en esta vida es posible, pero para eso es necesario analizar muchos factores y plantearse un plan de acción realista. Por realista me refiero a que el punto de inicio es el punto donde te encuentras HOY no antes ni después. Si tu propósito de este año es viajar a Dubai, pero tu sueldo actual no te permite ahorrar o tener gastos extra, entonces debes contemplar tus opciones o plantearte una meta más pequeña o de corto plazo. Por ejemplo: puedes plantearte como meta conseguir un trabajo extra o actividades que te permitan ahorrar para viajar.

10. Finalmente , para poner en marcha tus propósitos responde:

- ¿Cuál es tu meta?

-¿En cuánto tiempo crees que sea posible alcanzarla?

-En función a esa meta , ¿qué debes lograr a mediano y corto plazo?

- ¿Con qué recursos cuentas actualmente para lograrla? – Materiales, personas, cualidades, aptitudes, valores.

-¿Qué te hace falta para comenzar a trabajar en el cumplimiento de tu meta? ¿Qué es necesario que hagas para obtener o lograr eso que te hace falta?

Ahora diseña tu plan de acción tomando en cuenta:

-Actividades específicas a llevar a cabo, tiempos concretos (de preferencia arma un horario donde especifiques días de la semana y número de horas que te llevará hacer las actividades), recursos: materiales, económicos y humanos que serán tu apoyo para las actividades ( $100 pesos para inscribirme en un grupo de entrenamiento, tenis y ropa deportiva, mi esposo que me apoyará cuidando a los niños mientras entreno, mi amiga que es positiva y me echa porras) y qué fortalezas , cualidades, aptitudes que ya tienes , te ayudarán a cumplirlo.


Ahora sí, lo único que queda y que nadie más puede hacer por ti, es ponerle Voluntad.


Espero que esto te sea de utilidad. Platícame en los comentarios si ya hiciste tu lista de propósitos, me encantaría que me cuentes también sus avances.

No dudes en compartir esto, si consideras que hay alguien a quien le pueda interesar y por favor, ponte en contacto conmigo si quieres platicar un poco más sobre este u otro tema o tienes alguna duda, yo estaré feliz de poder escucharte y apoyarte en lo que me sea posible.

Les deseo toda la dicha del mundo en este nuevo año que comienza

Con cariño:

Elisa, tu Life Coach.


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© 2019 by Elisa Valenzuela Life coach

Fotos: Dulce Valenzuela