• Elisa Valenzuela

¿Cómo descubrí que soy autista a los 40?




Siempre supe que era “distinta” a las demás personas, desde niña sentía que lo que parecía que para las demás personas era fácil y totalmente natural, para mi implicaba un mundo de esfuerzo, ansiedad y conflictos internos.

Muchas de las dudas que tenia sobre mi forma única de ser, se resolvieron cuando descubrí que era altamente sensible e introvertida, y le pude dar sentido al por qué me costaba tanto trabajo ir a lugares muy ruidosos o con demasiada gente, por qué necesitaba a veces muchos días para recargar la pila en total soledad y ausencia de estímulos, etc.… Si no estás familiarizado con al alta sensibilidad, te dejo aquí la liga al primer artículo que escribí sobre eso :


https://www.elisalifecoach.com/post/2017/03/14/-c2-bferes-una-persona-altamente-sensible


Las demás “extravagancias” de mi ser, asumí que eran solo eso, mucho lo adjudiqué al hecho de tener un papá autista no diagnosticado y muchos miembros de mi familia en el espectro, supuse que tal vez era algo “aprendido” y seguí con mi vida.

Como muchos de ustedes saben, soy psicóloga y de hecho he tenido algunos clientes , hombres y mujeres en el espectro autista, y aunque me daba cuenta de que los entendía perfectamente y podía ver mucho de ellos en mí, asumí que era porque he crecido entre personas en el espectro y tal vez era ya algo natural para mí. Lo que se sabe oficialmente sobre el autismo en psicología, son estudios en su mayoría hechos en niños y hombres “blancos”, no hay mucha investigación sobre mujeres, personas de otras razas, transexuales, adultos y un largo etcétera de variedades de seres humanos en el espectro autista.


Los personajes que usualmente muestran en la televisión como “autistas”, son definitivamente un tipo de persona que sin duda existe, pero que no representa toda la variedad de conductas y rasgos de espectro, y es por estas dos razones (la representación social del autismo y la falta de investigaciones en otras variedades de personas) que muchos, incluyéndome a mí, no llegamos a considerar en algún momento ser parte de esta “población”.


Claro que alguna vez me lo llegué a preguntar, pero siempre llegaba a la misma conclusión: no soy autista porque soy empática, puedo manejarme muy bien socialmente, entiendo las metáforas y el idioma figurado, no soy un genio matemático ni tengo tantas dificultades para leer el lenguaje corporal y otras señales sociales… Todo o casi todo, lo que forma parte “oficial” o “socialmente conocida” de la lista de rasgos del espectro autista. Pero les adelanto que, aunque es verdad que algunas de estas características no las tengo, otras sí y no lo sabía, y otras en realidad son simplemente ideas equivocadas sobre el autismo… pero más adelante les diré el por qué no me di cuenta que las tenia y pasé por la vida desapercibida y creyendo que “encajaba perfectamente” en la sociedad.




El punto es que hace unos meses, conocí a quien es mi actual pareja, que está en el espectro autista, así que como buena autista (aun ignorante de mi condición) , decidí hacer de este tema mi “interés especial” y comencé a investigar todo sobre como entender a tu pareja si está en el espectro, técnicas de comunicación, rasgos , etc.…

Mientras más nos conocíamos, comencé a identificar muchos de esos rasgos en mi misma , resulta que somos muy similares en muchas cosas , de pronto encontré al alguien que como yo, necesitaba tiempo para procesar sus emociones y explicar como se sentía o que tenía que pasar tiempos en soledad, que se sobrecargaba sensorial y emocionalmente, que no tenía pelos en la lengua para decir lo que sentía y me comencé a sentir totalmente cómoda de expresarme tal cual soy, algo que me pasa con muy pocas personas en mi vida , a pesar de que la mayoría de la gente me dice que soy muy auténtica, yo siempre he tenido esa sensación de lucha interna y cansancio extremo por tener que calcular cómo debo expresarme y relacionarme en situaciones sociales.


Conforme fui viendo videos y leyendo artículos, comencé a verme más a mi en esas situaciones que incluso a mi pareja. Un día recuerdo que estábamos hablando sobre cómo me sentía agobiada por los cambios en mi vida y lo mucho que me costaba a veces explicar con palabras mis emociones y esto me creaba aun mas frustración y confusión , entonces me hizo una pregunta que me iluminó el camino , la verdad es que ya no recuerdo la pregunta , pero mi respuesta me llevó a cuestionarme si tal vez yo también estaba en el espectro autista y no me había dado cuenta . Y es que claro, ¿si somos tan similares en todas estas cosas que a mi pareja le hacen ser una persona autista, qué me hace a mi diferente, por qué yo no habría de serlo?

Y así se me abrió la puerta a un nuevo universo.


Un día buscando información, me topé con una “checklist” de una psicóloga que también fue diagnosticada como autista de adulta, esta lista es una recopilación de la investigación que ha hecho por años con sus clientas autistas y de su propia experiencia personal, cubre áreas que usualmente no son tomadas en cuenta dentro del diagnóstico oficial de autismo , porque como les he dicho los criterios de diagnóstico del autismo, están basados en estudios hechos a poblaciones con sesgo de género, raza y otras muchas características que se ha dejado a un lado.


Fui leyendo la lista con mucho nerviosismo, pensando que estaba loca y que estaba solamente inventándome un diagnostico para justificar el por qué me cuesta tanto trabajo a veces manejarme en esta vida . “gaslighteándome” a mi misma, por decirlo de otra forma.


Resulta que dije que sí al 90% o más de las características que se enlistaban. Una parte de mi estaba aliviada y poco sorprendida , pero sobre todo, esa lista me había iluminado el camino a entender el por qué nunca antes había podido darme cuenta de esto y a comprender tantísimas características de mi personalidad, forma de pensar maneras de expresarme, etc. , que no sabía como explicar, que sentía no tenían conexión entre sí y que sobre todo me hacían sentir como un bicho raro indescifrable.


Entendí (ahora sí en carne propia y no sólo de forma teórica) por qué las mujeres autistas somos tan difíciles de detectar y eso es principalmente porque por los roles esperados de género, pasamos desapercibidas en la mayoría de situaciones, por ejemplo si un niño no es muy activo en los juegos o se comporta de una forma más pasiva, es fácilmente detectado como una “conducta anormal”, mientras que de las mujeres, se espera una conducta tranquila , por lo que no hace mucho ruido si una niña se queda sentada todo el recreo sin que se le mueva un pelo. Pero como también se espera de nosotras una conducta más social, empática y considerada, desde pequeñas aprendemos a ponernos una máscara, que nos permita desenvolvernos en el mundo de forma que somos indetectables para el radar “atípico”…


Yo descubrí que en realidad no es que me sepa desenvolver perfecta y naturalmente en sociedad ,más bien aprendí a ser muy buena actriz (según yo, porque creo que la mayoría de la gente me considera “rarita” o “extravagante” de una u otra forma, pero en mi mundo me comporto muy normal , qué ilusa, jajaja) , pero esto nunca ha sido algo natural para mi, siempre ha conllevado toneladas de esfuerzo emocional y mental, que eventualmente termina explotándome en la cara, cuando descubro que me he llevado a extremos y ya no puedo llevar más la máscara y termino por explotar, en burn out o diciéndole a todo el mundo “sus verdades” , cosa que me ha traído por supuesto muchos problemas personales y laborales.




Quiero compartir contigo algunas de las cosas que descubrí que son parte del autismo y que antes de eso simplemente eran para mi rasgos indescifrables con los que había que tenido que aprender a convivir sin saber mucho cómo manejarlos o entender de dónde venían. Esto , te quiero aclarar que no es una lista exhaustiva de todas las características del autismo, ni todas las personas autistas manifiestan las mismas características o conductas ya que el autismo es un espectro amplio y diverso, simplemente son los rasgos y características que yo tengo y que me ayudaron a saber que soy una persona autista:


- De niña prefería convivir con adultos y me daban mucha ansiedad las situaciones sociales , prefería quedarme en mi casa que ir a una festa de cumpleaños

- Tuve una etapa de fijación y/o de rechazo a ciertos alimentos

- Me daba cuenta que a veces las personas mal interpretaban mi tono de voz o lo que quería decir

- Me costaba mucho trabajo la coordinación motriz gruesa, hacer deportes o seguir coreografías , al grado de convertirse en mi peor pesadilla en las clases de deportes a las cuales les terminé desarrollando cierta fobia

- Con frecuencia las gestos que expreso no van en sintonía con cómo me siento y eso hace que parezca enojada o triste cuando no lo estoy

- Aunque puedo perfectamente mirar fijamente a los ojos, a veces lo hago en exceso y esto hace sentir incómodas a las personas o en ocasiones mi vista simplemente divaga con mis pensamientos y no puedo mantener la mirada

- Vivo más en mi mundo interior y en mis pensamientos que en el presente y el mundo “real”

- Me cuesta mucho trabajo distinguir mis emociones o expresar cómo me siento a las demás personas , generalmente mis emociones se manifiestan en forma de síntomas físicos, como colitis, problemas intestinales, dolores de cabeza, etc.

- Antes no tenía filtro en lo que compartía de mi vida con las demás personas y daba demasiados detalles innecesarios o fuera de contexto

- Me cuesta trabajo ver las generalidades y tiendo a irme a analizar exhaustivamente cada detalle de información o de cada situación, pero una vez que lo he hecho, puedo ver “the big picture” y entender todas las perspectivas

- Con frecuencia mis pensamientos son tantos y tan complejos que me es muy difícil expresarlos de forma clara y concisa.

- Aunque entiendo perfectamente las metáforas y el lenguaje figurado, siempre he tenido problemas en mis relaciones porque creo literalmente todo lo que me dicen y espero que las cosas se cumplan tal cual las personas lo expresan, ya que yo si hago algo lo digo y no puedo prácticamente mentir, me cuesta trabajo entender que hay personas que pueden decir una cosa y hacer otra, esto me ha llevado a tener múltiples decepciones y mucha gente me describe como ingenua e inocente.

- Tiendo a decir lo que las demás personas están pensando pero no se atreven a decir porque son cosas que no son socialmente aceptadas o por temor a quedar mal con los demás ; generalmente soy vista como demasiado franca y a veces he llegado a lastimar personas porque no aplico un filtro entre lo que pienso y lo que digo, ya que no me parece controversial y creo que decir la verdad es lo correcto, me cuesta entender los convencionalismos sociales y la diplomacia, que usualmente interpreto como hipocresía, aunque no lo sea

- A veces puedo pasar a la vista de otros como egoísta o demasiado rígida, pero en realidad es mi dificultad de enfrentar los cambios lo que a veces me hace tomar decisiones que pueden parecer como faltas de empatía

- Aunque a veces me cuesta entender que las demás personas piensen de forma distinta a mi, mi nivel de empatía es extremadamente alto, tanto que llego a experimentar las emociones ajenas en mi propio cuerpo (esto es un gran mal entendido del autismo, la mayoría piensa que carecemos de empatía y es todo lo contrario)

- Siempre he sido muy “torpe” , se me cae todas las cosas pequeñas, me tropiezo con frecuencia, tengo problemas para calcular espacios y distancias y me costó un mundo aprender a manejar

- Los cambios no son lo mío

- Nunca pude distinguir si le gustaba a alguien o si mostraba signos de interés hacia mí y siempre tuve dificultades para expresar claramente mi propio interés